¿Las tecnologías pueden acabar con el profesor?

Nadie duda de la enorme importancia de los recursos que aportaron y siguen aportando las nuevas tecnologías a la enseñanza, y cada vez hacen que los docentes sean más profesionales. Han facilitado de un modo increíble la enseñanza y el aprendizaje. Pero ¿podrían sustituir al profesor algún día? Es la pregunta del millón. Yo pienso que no, y creo que tengo suficientes argumentos sólidos para resguardar y defender  mi punto de vista.
Fotografía extraída de: www.educacionenmalaga.es

Las nuevas tecnologías son de gran utilidad en el aula, nadie puede negarlo, pero no son suficientes para reemplazar al profesor. Para empezar, es importante palpar esa diferencia entre enseñar-aprender  y educar. En el aula, no sólo se imparten y se adquieren conocimientos académicos a nivel de gramática, léxico, comunicación, ortografía, etc. Sino que los docentes deben superar esa misión de transmitir conocimientos (de la lengua) a inculcar en los alumnos valores, comportamiento digno, disciplina, corregir las conductas desviadas… ser  lo suficiente flexible para servir de modelo. Un rol que las tecnologías todavía no son capaces de desempeñar. en otros términos es la educación.

Luego, viene la interpretación. Una máquina siempre te puede responder, pero nunca interpretar (ejemplo de: Una calculadora puede solucionar una ecuación de primer o segundo grado, pero no puede explicar cómo lo ha hecho). ¿Sabes por qué? Ella no tiene pensamiento, te puede dar la solución sí, pero nunca el porqué. Para eso hace falta una persona que interpreta el contenido de la pregunta según el contexto y el entorno dónde se hace esa pregunta. Es el ejemplo de analizar una obra de arte, un poema, un hecho histórico… la máquina nunca te puede expresar esa emoción que se siente (se interpreta) por esa obra de arte o lo que fuera. Antes de responder a cualquier pregunta, hay que tomar en cuenta las circunstancias donde se hace esa pregunta (historia, geografía, sociedad, religión, edad…).
Tecnología educativa
Esa interpretación dentro de unas circunstancias determinadas nos hace interactuar de una forma más eficaz frente a la problemática en cuestión. Un aparato nunca puede interactuar, mientras que el docente lo hace de forma constante y libre con sus alumnos. Es cierto, la tecnología nos permite el acceso a un mar inagotable de información, y nos facilita una cantidad increíble de recursos. Entonces te preguntas ¿Para qué sirve un profesor? Si todo me lo puede facilitar la tecnología. Yo diría que sirve para todo aquello que no se encuentra en la red. Cuando un profesor interactúa con sus alumnos, no sólo está respondiendo o explicando una ambigüedad, sino influyendo sobre ellos de forma alusiva y transforma esa respuesta o explicación en otras reflexiones y preguntas que el alumno debe hacerse.

Otro de los papeles que la tecnología es incapaz de desempeñar, es la inspiración. Las máquinas no pueden transmitirnos sentimientos, pero un docente hábil lo hace de forma muy corriente y fácil. No sólo enseña y educa desde la interacción, sino convierte esta interacción en inspiración, ser capaz de emocionar y mover el espíritu del alumno. Se ha dicho que la tecnología emociona a los alumnos, no es nada cierto, porque en realidad lo que emociona no es el aparato tecnológico en sí, sino el mensaje que transmite este aparato y esa forma impresionante cómo lo hace (texto, canción, fotografía…).

Y por último, está la ejemplaridad. Un buen docente, capaz de inspirar a sus alumnos, enseñar desde la honestad y la rigurosidad,  se convierte en su modelo a seguir. Ellos necesitan a alguien en quien confiar, y si logras esa confianza, serás su prototipo, querrán imitarte, ser como tú eres.

Sean lo que sean los avances tecnológicos que conocerá la maquinaria, nunca podrá sustituir a un docente (ser humano) capaz de interpretar las reacciones de los alumnos con el cerebro primero y después sentirlas con el corazón, mezclar los dos resultados para salir con una decisión o interpretación adecuada y apropiada a sus alumnos y al entorno que les rodea. Me gustaría terminar mi artículo ése con una bonita y expresiva frase:
La tecnología es sólo una herramienta. En términos de conseguir que los niños trabajen juntos y motivarlos, el profesor es el más importante”. Bill Gates.



Espero que mi entrada ésa os haya sido de utilidad.

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